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PRESENTATION - JOSÉ RAMÓN ALCALÁ. A personal reflexion Resulta realmente curioso observar los numerosos problemas con los que se enfrentan los viajeros que arriban a un lugar desconocido, por muy deseado y necesario que haya sido éste. Sentirse extranjero en un lugar es, fundamentalmente desconocer las reacciones que sus habitantes tendrán ante cualquier estímulo que podamos provocar con nuestra sola presencia. No sólo no comprenderemos sus consecuencias, sino que no podremos reaccionar ante ellas porque, un segundo -y grave problema añadido- es la falta de un interlocutor válido. No conocer los signos que definen las expresiones de un idioma es no tener la llave de acceso a la interpretaciones de los hechos y, por supuesto, a la posibilidad de explicación o de interpelación. Esta sencilla reflexión sobre una experiencia, que la mayoría de los habitantes de la sociedad actual -esa que llamamos de las comunicaciones y de los transportes planetarios- han tenido cuando se han sentido solitarios turistas en tierra extraña, me resulta terriblemente pertinente para explicar algunas de las circunstancias que están aconteciendo en el viaje virtual y telecompartido que estamos teniendo a partir de las posibilidad sensoriales y cognitivas que el LAB del proyecto EGALAB nos está brindando en su incipiente y experimental puesta en funcionamiento. El LAB de EGALAB plantea la posibilidad de vivir de forma real una experiencia por la que la mayoría de artistas y hombres de la cultura y de las artes de las vanguardias del siglo XX han soñado -acaso una vez- como “aquella tierra prometida” por la desmaterialización de la actividad artística. Es cierto que resulta un destino inevitable, casi forzado, llegar a la experiencia de producir en tiempo real, en tres dimensiones, de manera telemática y con múltiples creadores convertidos en multiusuarios virtualizados en un único entorno inmersivo; tal y como el LAB del Proyecto EGALAB nos proporciona ahora dentro de LA RED -¡en nuestra actual red Internet!-). Pero no podíamos imaginar cuántos problemas íbamos a encontrar. Problemas de una entidad realmente poderosa que sólo serán superados con el tiempo (mucho tiempo), y a través de lentos procesos de adaptación, de re-educación como usuarios del sistema, de habitantes de un nuevo mundo regido por nuevas reglas. Esos problemas son tan tangibles que su relación está en boca de todos los que lo han probado o se han acercado a su experiencia: Regirnos por el proceso y no por el resultado; marcar unas reglas de juego predeterminadas para cada “partida”; establecer alguna especie de jerarquía que tome decisiones sobre los fallos del sistema y sobre sus propias reglas evolutivas; combinar las diferentes culturas de cada uno de los participantes: gustos estéticos, educaciones sociales, maneras de reaccionar ante cada situación creada, asimilación de las reglas planteadas.., En definitiva, demasiados cambios. Además, todavía no sabemos con qué finalidad, bueno, me atrevería a decir con ninguna finalidad predeterminada, siguiendo el escrupuloso y estricto sentido de los nuevos planteamientos creativos. Sentimos la fascinación momentánea por jugar un rato, pero también el cansancio de la adaptación al sistema y, al final, el inevitable hastío de haber trabajado hacia... todas y hacia ninguna dirección determinada. Lo que EGALAB propone como algo tangible, ya construido y listo para ser probado es, sin lugar a dudas, un sistema, ese sistema que todos andábamos anhelando.. pero lo que EGALAB no va a solucionar es el ámbito de aplicación de su potencial. A pesar de su terrible carga revolucionaria.
Estas cuestiones, y su acalorado debate, han marcado el nacimiento y
la evolución de EGALAB y su LAB (espacio compartido de creación
y galería). Se que cuando, dentro de poco, EGALAB sea un espacio abierto al público general dentro de la red Internet, estas cuestiones, estas reflexiones, estos debates, surgirán del mismo modo espontáneo en sus potenciales usuarios de la misma manera que lo han hecho en esta nueva comunidad virtual en la que nos hemos convertido todos los multiraciales participantes de este fascinante proyecto a lo largo de este último año de nuestra creativa existencia. |
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